Una historia milenaria
Sus orígenes se remontan al Neolítico, aunque fue un pueblo celta quien levantó el primer asentamiento fortificado en el siglo VI a.C.. Más tarde, los romanos la transformaron en una colonia y construyeron gran parte de las murallas que aún se conservan.
La imponente ciudadela medieval, declarada Patrimonio de la Humanidad, es fruto de siglos de ampliaciones y restauraciones, convirtiéndose en una de las fortalezas mejor conservadas de Europa.