La ciudad de los museos
Elegante, compacta y fácil de recorrer, combina una extraordinaria oferta cultural con un ambiente relajado. Con más de 40 museos, destacan el Kunstmuseum, el Museo Tinguely y la Fundación Beyeler, por lo que merece dedicar al menos dos días.
Su casco histórico invita a caminar o recorrerlo en bicicleta, mientras los tranvías conectan toda la ciudad. En verano, muchos locales disfrutan de la tradición de dejarse llevar por el Rin con un Wickelfisch. El Marktplatz, la catedral Münster, el zoológico y los mercados locales completan la visita. Lleva paraguas, algo de efectivo para el transporte y recuerda que es una ciudad con un coste de vida elevado.