El pueblo del Ártico
Entre montañas y fiordos, el invierno exige ir bien preparado. El viento, la humedad y las temperaturas bajo cero hacen imprescindible vestir con el sistema de capas, utilizando ropa térmica e impermeable.
Protege siempre manos, cabeza y cuello, utiliza calzado antideslizante y limita las exposiciones prolongadas al frío intenso. En interiores, mantener una temperatura de 20-22 ºC y consumir bebidas calientes ayuda a conservar el calor. La planificación es clave para disfrutar de paisajes nevados y auroras con total seguridad.
Al pie del Cervino
Situado a 1.600 metros de altitud y rodeado de algunas de las montañas más altas de los Alpes, el frío puede ser intenso incluso en verano. En Matterhorn Glacier Paradise (3.883 m) las temperaturas pueden bajar hasta -15 ºC.
La mejor estrategia es vestir por capas con ropa térmica, chaqueta impermeable y cortavientos, además de guantes, gorro, gafas de sol y crema solar por el reflejo de la nieve. Lleva botas con buen agarre, agua y algo de comida durante las excursiones, y recuerda que el tiempo cambia rápidamente, pudiendo afectar al funcionamiento de los teleféricos.