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Futuro retro

La capital del futuro

Diseñada desde cero por Oscar Niemeyer y Lúcio Costa, es uno de los mayores iconos del urbanismo modernista. Sus edificios de líneas futuristas, como la Catedral Metropolitana, el Palacio do Planalto o el Museo Nacional, le han valido el sobrenombre de ciudad retrofuturista.

El contraste entre su arquitectura racionalista, el Lago Paranoá y el Parque Nacional de Brasilia, junto con el arte urbano inspirado en su estética, convierten la capital en un destino único para los amantes del diseño y la arquitectura.

La ciudad reconstruida

Tras el devastador terremoto de 1963, fue rediseñada por Kenzo Tange, dando lugar a una de las capitales brutalistas más singulares de Europa. Edificios como la Oficina Central de Correos, el Museo de Arte Contemporáneo o la Casa Memorial de la Madre Teresa reflejan esa visión futurista.

El posterior proyecto Skopje 2014 añadió monumentos y fachadas neoclásicas, creando un llamativo contraste entre la arquitectura modernista y el nuevo aspecto monumental de la ciudad.

Entre dos épocas

Conocida como el "París del Este", combina elegantes edificios de la Belle Époque, grandes construcciones comunistas y arquitectura contemporánea. Su imagen más icónica es el Palacio del Parlamento, uno de los edificios más grandes del mundo.

El casco histórico de Lipscani, la Plaza de la Revolución y los parques Cismigiu y Herăstrău muestran la convivencia entre un pasado complejo y una ciudad en plena transformación cultural y urbana.

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