La capital siciliana
El centro histórico alberga algunas de las mayores joyas del barroco siciliano, concentradas entre Albergheria y La Vucciria. La ruta comienza en los Quattro Canti, continúa por la Fontana Pretoria y la Piazza Bellini, combinando monumentos con mercados tradicionales.
Entre sus templos destacan la Iglesia del Gesù (Casa Professa), Santa Catalina, San Giuseppe dei Teatini, San Matteo y los Oratorios del Rosario, donde las esculturas de estuco de Giacomo Serpotta representan algunas de las mejores obras del barroco italiano.